sábado, 25 de julio de 2009

LA PARTIDA Y EL INICO QUE NUNCA TERMINA.







Al día de la partida llegue a un millón pero en velocidad rápida, con el corazón a tres metros de ventaja de mis pies y sintiéndome el correcaminos bajo una dosis de anfetaminas. De camino al aeropuerto mi asistenta tomaba notas tipo secretaria de todo los mail y temas que quedaban pendientes, bajo el cielo gris limeño yo me sentía gerente. Al llegar al counter de Avianca no traía conmigo el boleto electrónico, ni la tarjeta de embarque e incluso el pasaporte parecía no habido. Luego, ya con la cosa resuelta, antes de que el avión partiera y aún con los pasajeros ubicándose en sus asientos ya iba por un whisky y medio, servicio adelantado que una amplia sonrisa y un simple coqueteo puede conseguir. Recién en el avión sentía que respiraba por primera vez en meses. Decidí relajarme tomando el primer libro que había elegido para el viaje; “Viajes con Heródoto” de Ryszard Kapuscinski, pero cuando empezaba a zambullirme en la trama anuncian el aterrizaje en el aeropuerto “El Dorado” de Colombia. El anuncio casi me crea un paro cardiaco. Queeeee????????, lo último que me faltaba, me dije, me habría equivocado de vuelo?, como que Colombia?. Pero no, había una escala de dos horas que había borrado por completo de mi mente. Sin embargo, la idea me resulto placentera. Este aeropuerto siempre lo he recordado desde mi primer largo viaje; por Europa, a los 18 años donde tuve que hacer escala. Sus techos tan bajos, el color rojo predominante me parecieron un burdel y así siempre se mantuvo en mi mente. Además Colombia es un país que me atrae muchísimo, esa mezcla de narcotráfico y guerrilla me recuerdan el corresponsal de guerra que siempre quise ser y que aún me late bajo la piel. Veinte años después el rojo del aeropuerto sólo se encuentra en los sombreros de las azafatas y en los avisos de prohibido. De guerrilla y narcotráfico ni el aroma, Colombia se me presentó más en su versión tan de moda de “Sin Tetas no hay paraíso”. Los colombianos y visitantes se mostraban alegres, sonrientes, de algún lado se escuchaba música alegre y la temperatura resultaba perfecta. Sin embargo, las sonrisas y las buenas formas cambiaron rápidamente por caras largas y mucho fastidio colectivo por la cantidad de controles y revisiones por parte de la policía nacional, la policía de narcóticos, la policía de aduanas y no se cuantas más policías que parecen tener por allá, lo cual me recordó a nuestra poli peruana “haciendo su agosto” en noches de batida.

Finalmente Nueva York. Amo esta ciudad, creo que es la ciudad a la que más he vuelto en mi vida, seguida por Buenos Aires. Es tan intensa, tan estimulante, tan cosmopolita, de hecho me gustaría vivir un tiempo acá, ojala algún día, si me saco la lotería. Aquí hasta el burócrata o el empresario más aburrido parece tener una idea descabellada que realiza y forma parte de sus días, lo cual le da a cada persona y a esta ciudad un aire de peculiaridad muy especial. Nada es constante, todo raya con la locura en su sentido más creativo.

No tengo nadita de ganas de fotografiar. Como convertir un instante en una imagen fija y perderte los otros 20 o 30 instantes que destellan a tu alrededor. Sólo que el día que llegué Don, el amigo que me hospeda, me dice que ha quedado con una amiga esa noche para hacerle un retrato y que por favor lo acompañe. Se llamaba Ángela y resulto ser tan desagradable como chupar un clavo. Un quaker mal hecho. Inicialmente pensé que quizás estaba en plena crisis de la menopausia pero no había forma, la tía era recontra tía, de hecho ya había pasado esa crisis y su histeria y egocentrismo eran más rasgos de su personalidad. Se sentía el centro del universo y nosotros sus “afortunados” esclavos. Obsesionada por que la hagamos fotos desnuda en medio del Central Park, el parque más extenso y concurrido de NY. Yo apenas le hice un par de fotos que aquí les muestro y guardé la cámara ante el disgusto de la señora. De seguro era una buena oportunidad para hacer fotos locas pero como decimos en Perú esta tía “no me ponía”. Según me contó luego Don, ella lee desnuda poemas ante un gran público de hombres para luego dejar espacio a las putas que satisfacen a los parroquianos. Ósea en buen español; una calienta huevos. Sin embargo, sospecho que eso es lo que le dice a Don pero que en realidad ella misma llega hasta las últimas consecuencias. Lo mismo opina el room mate de Don; Lorry Salcedo, un gran fotógrafo peruano que durante mi estadía se la paso frente a su ordenador moviendo su trabajo y recordándome el destino que parecemos tener los fotógrafos por estos tiempos. Ambos hacen buena dupla. Don es el típico fotógrafo aficionado americano y hoy jubilado. Un personaje calmo y conforme en su rutina, que disfruta su “retiro” yendo a fotografiar lo que le gusta o realizando otras actividades como ir a pescar. Con lo cual todo parecía calzar de manera ejemplar. Yo lleve los piscos, Don el pescado fresco, Lorry se lucio cocinando y preparando los mejores pisco sours que he probado en años y así viví en esta oportunidad el verano neoyorquino que es una linda época, donde toda la gente sale a la calle, los bares rebalsan y nueva York se llena de vida bajo una luz sublime. Por algunas horas al día Don, Lorry y yo coincidíamos en el departamento ubicado en West 4th Street con la 6ta Avenida y St. Cristopher, en el corazón mismo de Soho, mi barrio preferido. En esos encuentros Don me explica al parecer muchas cosas bajo sumo detalle, de seguro me habla sobre muchos temas ante los cuales me descubro constantemente preguntándome a mi misma ¿de que me estará hablando? Lorry interviene a veces en la conversación preguntándome si con ese ingles pienso hacer el viaje que tengo planeado y sobretodo por los países árabes. Es cierto veo que mi ingles esta hasta el perno pero no me importa, me siento segura a pesar de la falta de idioma de abrir un mapa y decir allá voy y emprender el viaje.


Una noche fui al show donde trabajaba Ramón, un amigo hondureño muy querido que conocí en otra oportunidad en NY. El nombre del show es “ Fuerza Bruta” y es de ese tipo de puestas en escena que sólo son posibles en NY, donde uno nunca puede imaginarse hasta donde el factor sorpresa te dejará sin aliento. Los bailarines corren por las paredes las cuales son como de platina con luces estridentes, mientras un DJ con peluca de Luis XV pone a bailar a todo el mundo bajo la música electrónica. Luego aparecen piscinas sobre nuestras cabezas con agua que rebalsa y efectos luminosos donde los actores bailan, nadan o simplemente “se tiran bombitas” sobre nosotros, que vemos el show ubicados literalmente bajo el agua, que se acerca y se aleja de nuestras cabezas a ritmo aleatorio. Todo sucede tan rápido, es tan intenso, tan dark, tan fuerte. El publico tiene que moverse constantemente en una especie de danza esquizofrénica y colectiva donde la posibilidad de sentarse ni podría concebirse y tanto la música como el increíble juego de luces realmente te pone, como si te hubieras tomado un acido. Uno sale del lugar con tal adrenalina que irse a dormir es imposible, tienes que seguirla en algún lugar y para eso NY ofrece demasiadas posibilidades. No hice fotos del show porque estaba de vacaciones y porque Ramón sólo me había adelantado que me mojaría. Pero he sacado algunas de Internet para que se den una idea, además de este video: http://www.flickr.com/photos/jmetcalfeclark/3654106695/

Nueva York me quedo chico en realidad, no sé porque decidí ir tan pocos días esta vez pero bueno, ya esta. Atenas me resulta una ciudad monocroma e insípida. Pero viniendo de NY cualquier ciudad parece sin vida. Me da la impresión de ser una mezcla entre cualquier ciudad europea y La Habana. Pero sin la belleza del viejo continente ni la intensidad de la Habana. Sin embargo, cuando uno más se adentra por “Placa”, el área que rodea la Acrópolis, la ciudad se llena de vida, aunque claro esta parece básicamente orientada por completo al turismo. Pero de Atenas y las islas griegas les cuento en la siguiente publicación. Ahora escribo desde Mikonos y mi ferry sale en un momento a Santorini, así que debo partir. Bye bye people.

 

 

 

 

1 comentario:

  1. ALGUIEN SABE POR FAVOR COMO ES EL TEMA DE LAS FOTOS? QUISIERA QUE ESTAS ESTUVIERAN DENTRO DEL TEXTO Y NO TODAS AL PRINCIPIO. ES QUE SOY TAN NUEVA EN ESOS MENESTERES. BESOS, BEA

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